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martes, 3 de abril de 2007

Sexteto Mayor - El estilo del Sexteto Mayor sobrevive a sus fundadores






"El estilo del Sexteto Mayor sobrevive a sus fundadores"




Por iniciativa de dos bandoneonistas, José «Pepe» Libertella y Luis Stazo, el Sexteto Mayor nació en 1973.

En aquella formación original, que recobró el formato orquestal creado por Julio De Caro en la década del '20, estaban además los violinistas Mario Abramovich y Eduardo Walczak, el pianista Oscar Palermo y el contrabajista Osvaldo Aulicino.

Tras consolidarse con el paso de los años, el Sexteto fue sufriendo varios cambios, entre ellos algunos irreversibles.

Sus dos fundadores ya no están: Libertella murió, en plena gira con la formación en Francia, a fines de 2004, y Stazo decidió abandonar el grupo y radicarse en Alemania, donde fundó el trío StazoMayor.

En todo este tiempo fueron figuras centrales de dos espectáculos muy exitosos en todo el mundo: «Tango Argentino» y «Tango Pasión».

Acaban de cerrar el «Festival Buenos Aires Tango», grabaron varios discos, recibieron numerosos premios y se convirtieron en una marca fundamental de la música de Buenos Aires de las últimas décadas.

El Sexteto también ha visto pasar muchísimos nombres a lo largo de su historia.

Podría mencionarse a Walter Ríos, Fernando Suárez Paz, Mauricio Mise, Hugo Baralis, Reynaldo Nichele, Armando Cupo, Oscar Murtagh y Matías González, entre ellos, pero han sido muchos más.

Por estos días su formación incluye a Abramovich y Walczak en violines, Pablo Mainetti y Horacio Romo en bandoneones, Juan Carlos Zunini en piano y Enrique Guerra en contrabajo, y de esta se forma se presentarán mañana y pasado en La Ideal.

Integrante histórico del conjunto, Abramovich es una de sus voces más autorizadas.

Periodista:
Sin Libertella ni Stazo, ¿el Sexteto no arriesga su identidad?

-Mario Abramovich:
No. Hay una marca de estilo permanente. Y, además, quedamos Walczak y yo. A esta altura, casi no me imagino sin el Sexteto Mayor. Haga la cuenta: tengo sesenta años de músico y treinta de ellos han sido con el Sexteto. Fui músico en la orquesta del Teatro Colón durante 16 años y el Sexteto siempre estuvo. Este grupo me ha permitido recorrer el mundo muchas veces, primero con «Tango argentino» y después con «Tango pasión», y he vivido cosas muy importantes. .

P.:
¿Cómo sobrevivieron a las pérdidas?

-M.A.: Han sido muchos los integrantes que, por distintas causas, ya no están. Pero, sin dudas, la muerte de Libertella fue el golpe muy duro. Sobre todo, porque no lo esperábamos. Yo soy el de mayor edad dentro del conjunto, y justamente por eso, porque el trabajo intenso se hace complicado para la salud, no quise viajar a esa gira en la que él murió. No estaba bien del corazón y este tipo de giras tan demandantes no son lo más aconsejable; pero en fin, Pepe vivía para el Sexteto. Era una persona muy carismática, que ejercía una seducción enorme con el público -muchas veces lo aplaudían más que a los bailarines o los cantantes-; era nuestro director pero además era el pilar sobre el que nos sosteníamos.

P.:
¿Entonces, es posible mantener el Sexteto sin Libertella?

M.A.:
El sexteto resiste porque siempre nos hemos preocupado por convocar gente muy calificada para integrarlo. Y en eso no importa la edad; fíjese que ahora son más los jóvenes que los mayores.

P.:
¿Qué es lo que distingue al grupo de otras formaciones?

M.A.:
El secreto del sexteto, a mi criterio, está en el repertorio y en la manera de hacerlo, que ya lleva 34 años. En todo caso, aunque parezca una paradoja, la permanente novedad del sexteto es mantenerse fiel a su estilo, el que le impuso Libertella con sus arreglos y su personalidad. Si se mantiene eso, no importará si están o no los músicos originales; el Sexteto está por encima de todo.

Entrevista de Ricardo Salton
http://www.ambitoweb.com/diario/noticia.asp?id=325499&seccion=Espect%C3%A1culos

jueves, 8 de febrero de 2007

Sexteto Mayor - Colonia - 1998 (Homenaje por el fallecimiento de Oscar Palermo-08-02-2007)


-
Sexteto Mayor


Murió Oscar Palermo,
integrante del Sexteto Mayor

El pianista tenía 75 años.


Fue parte fundamental
del histórico espectáculo
"Tango Argentino"
y luego de "Tango Pasión"
con el que se presentó en París
hasta fines de diciembre pasado.


El pianista Oscar Palermo murió esta madrugada,
según informó la vocera del conjunto Sexteto Mayor.

Palermo, había participado en la gira del Sexteto por Francia en diciembre pasado, pero al regresar a Buenos Aires, molestias de salud requirieron su atención y la necesidad de realizarse estudios impidiéndole que actuara en los últimos dos recitales que ofreció el grupo en enero.

Nacido el 1 de enero de 1932, Palermo se dedicó como pianista al repertorio de la música clásica universal hasta que en 1963 lo convocó Osvaldo Piro, para integrar la orquesta que acompañaría al cantor Mario Bustos en varios ciclos.

Definitivamente ganado para el tango, Palermo continuó con la Orquesta Típica que formó Piro en 1964 aportando su sutileza en los temas instrumentales en los que su técnica y buen gusto lo destacaron permaneciendo en esa agrupación hasta que en 1980 se despidió para ingresar al legendario "Sexteto Mayor", fundado por José Libertella y Luis Stazo, en reemplazo de Juan Mazzadi.

Desde entonces fue parte de la epopeya que desarrolló el Sexteto Mayor por el mundo, que el grupo recorrió en varias oportunidades, visitando casi todos los continentes y realizando giras internacionales de 11 meses al año de duración, como parte fundamental del histórico espectáculo "Tango Argentino" y luego de "Tango Pasión" con el que se presentó integrando el Sexteto en París hasta fines de diciembre pasado.


Qué opinan de los otros sextetos: Tango y Sur?

El Sexteto Tango es un conjunto de primera calidad, grandes autores y arregladores: Julián Plaza, Emilio Balcarce, Cacho Herrero...

El Sexteto Sur está formado por chicos jóvenes de los cuales nosotros conocemos a casi todos. Tienen mucha voluntad.
Los jóvenes merecen un premio y el aliento de todos nosotros porque son los únicos que pueden continuar la senda de nuestra música.

El Sexteto Mayor ganó el Grammy Latino - 28 de Enero, 2004

La formación comandada por José Libertella y Luis Stazo,
ganó en el año 2003 el Premio Grammy Latino,
por su disco "Homenaje a Piazzolla"
en la categoría "Mejor Disco de Tango.


Recordemos que también falleció en diciembre del 2004 José Libertella.

Como homenaje a Oscar Palermo voy a colocar su actuación, con el Sexteto Mayor, en el recital que dieron en la ciudad de Colonia (Alemania) en el año 1998.
Durante el mismo se podrá escuchar su calidad de interprete.


Link:


Anteriormente del Sexteto Mayor habiamos puesto:
-

viernes, 12 de enero de 2007

Sexteto Mayor - Tango De Colección - Diario Clarín - Vol.06

.
Sexteto Mayor

por
Gaspar Astarita

Directores: José Libertella y Luis Stazo

Pasa el tiempo y no envejece
Toda propuesta artística debe estar acompañada, indefectiblemente, para que pueda mantenerse y proyectarse, de un esfuerzo comercial. Y los fundadores y conductores del Sexteto Mayor (José Libertella y Luis Stazo) entendieron esta realidad desde el primer momento en que salieron al ruedo con el conjunto.

Se ocuparon, sin descuidar nunca lo artístico, de que el intento estuviera respaldado por una actitud empresarial coherente y constante. Ellos, como profesionales de la música, sabían de antemano que el instrumentista debe tener asegurado, al menos, un ingreso que les permita vivir con dignidad a él y su familia para dedicarse después con tranquilidad y decoro, a seguir atendiendo el aspecto artístico de su profesión.

En una palabra desentenderse de lo doméstico y poder asistir con tiempo y "cabeza fresca" a los ensayos, a las actuaciones, a las giras y a todo compromiso que demande alejarse temporalmente de los suyos.

Y Libertella y Stazo, hace un cuarto de siglo, cuando, casi impensadamente, se constituyeron como grupo, supieron interpretar esta necesidad para poder seguir adelante. Sin desatender hasta los más insignificantes detalles que hacen al hecho de formar una orquesta y procurarle un estilo, fueron sus propios empresarios.

Ellos no hicieron como De Caro, D'Arienzo o Canaro, que abandonaron la ejecución de sus instrumentos (casualmente, los tres eran violinistas) para preocuparse de que la empresa orquestal estuviera asegurada por una cobertura comercial sólida, prudentemente orientada. Por el contrario, estos dos extraordinarios bandoneonistas se dedicaron a hacer ambas cosas: atender la música y los ingresos. E hicieron admirablemente las dos, pues de otra forma hoy el Sexteto Mayor no hubiera cumplido veinticinco años y no estaría dando vueltas por el mundo, requerido para integrar espectáculos de la más alta jerarquía artística, ya sea participando en embajadas o cumpliendo contratos individuales.
Desde aquellos lejanos tiempos en que para promocionarse salían a comprar sus propios discos, o a veces a venderlos ellos mismos después de los recitales, nada les resultó indecoroso. Sabían lo que querían y cómo tenían que hacerlo. Y lo hicieron.

Por eso hoy sigue en pie este formidable sexteto, orgullo del tango y de su país.

El Sexteto

El comentario introductorio tal vez induzca a pensar que los integrantes del Sexteto Mayor son mas empresarios que músicos. Nada mas lejos de la verdad.
El Sexteto Mayor, de salida nomás, tuvo dos originalidades: la primera, volvió a la antigua y precursora planta orquestal del sexteto —dos bandoneones, dos violines, piano y contrabajo—, modalidad instaurada por Julio De Caro en 1924, cuando creó con su famoso sexteto, la corriente evolucionista del tango.

Y la segunda, que prescindió del cantor. Toda su trayectoria se mantuvo dentro del más puro tango instrumental (salvo algunas excepciones en que por motivos o exigencias de algún espectáculo compartido debieron secundar a algún vocalista). Y se han permitido el lujo de tocar y grabar tangos cantables en forma exclusivamente instrumental, dejando antológicas muestras de esta modalidad, como "Nostalgias", "Trenzas", "El día que me quieras", "La casita de mis viejos", etc.

Es admirable lo que han logrado a través del arreglo y la interpretación.

Un sexteto tal cual lo habíamos escuchado en otros conjuntos, lo percibíamos siempre con una sonoridad más mullida, la de seis instrumentos al servicio de una obra. Sin embargo, el Sexteto Mayor ha alcanzado una densidad sonora que nos hace suponer, al escucharlo, que se trata de una agrupación más numerosa.

Es que han sabido aplicar al tango todos los conocimientos y combinaciones, técnicos y emocionales, para lograr esa sólida y vibrante temperatura tanguera que les ha permitido consolidar algo muy difícil en el campo orquestal: personalidad artística. Para conseguirla, Libertella y Stazo, estupendos bandoneonistas y arregladores ellos mismos, trataron de rodearse siempre de instrumentistas de primer nivel.

A lo largo de toda su carrera, el Sexteto mostró un prolijo y exigente criterio de selección para ir supliendo las bajas o alejamientos de determinados integrantes.
Hoy, al lado de la pareja bandoneonística fundadora, se encuentran dos violinistas de excepción, Mario Abramovich y Eduardo Walczak, mientras que a Eduardo Aulicino le tocó reemplazar al mitológico Kicho Díaz y a Omar Murtagh en el contrabajo, y el notable pianista Oscar Palermo tuvo que suceder a Armando Cupo y a Juan Mazzadi.

También participaron del conjunto violinistas de la talla de Mauricio Mise, Fernando Suárez Paz, Reynaldo Nichele y Hugo Baralis. Todos profesionales a los que el Sexteto les dio la oportunidad del lucimiento personal y les impuso, al mismo tiempo, la necesidad de ponerse al servicio del grupo.

Si bien Libertella y Stazo fueron sus creadores y sostenedores, todos y cada uno de los nombrados hicieron y prestigiaron al Sexteto Mayor.

Otro de los factores que han influido en la fama y la notoriedad. y lo han afirmado en la consideración general, ha sido la elección del repertorio.

Obras tradicionales o modernas han sido atinadamente escogidas dentro del vastísimo repositorio de nuestra música ciudadana —incluso muchas composiciones de la autoría de los integrantes— y llevadas a los atriles tras un proceso de arreglo e instrumentación en el cual el sello del autor y la línea melódica de la obra nunca han sido distorsionados.

Y, para finalizar este comentario, usaré una expresión muy en boga en estos tiempos: el Sexteto Mayor "no come vidrio" (no se confunden).
Sus responsables saben que determinados auditorios, especialmente en el extranjero, se componen de muchos snobs y de púbilco al que le interesa el tango y otros condimentos gimnástico-bailables.

En una palabra: el show.

Entonces, para esas oportunidades. se presentan con "un tango de escenario". Bandoneonistas que de pronto se ponen de pie, gestos impetuosos otras veces, fuelles desplegados al máximo para darle a la interpretación cierto dramatismo más prefabricado que sentido.

En cambio, para la sala de grabación y la oreja tanguera más cultivada, vuelven a ser el Sexteto que nosotros queremos y admiramos. Los intérpretes de una música exquisita, muy nuestra, muy rioplatense, grata a nuestros oídos y a nuestra emoción.

Continúan en su línea de trabajo. El tango evolucionado, con sentido e intención de vanguardia, pero respetando la esencia del género.

Creemos que, en esa progresión, llegaron a una frontera que ellos mismos habrán admitido como un límite. Trasponerla, ya no sería tango. Sería discusión.

Originalmente publicado en Tango y Lunfardo, Nº 146, Año XVI, Chivilcoy 16 de noviembre de 1998. Director propietario: Gaspar J. Astarita.

Link:

http://rapidshare.com/files/10943268/RBerdi_Sexteto_Mayor-TangoDeColeccion_DiarioClarin_-Vol.06.rar.html

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